La Cultura como identidad

El concepto de identidad es fundamental para comprender la situación entre culturas. La evolución que ha alcanzado esta identidad, tanto individual como de manera colectiva ha provocado diversos aspectos sociológicos, psicológicos, sociales y políticos concretos. La sociedad occidental pasó de ser una sociedad comunitaria o colectiva a una en la que el antropocentrismo y el individualismo es el rasgo más importante de nuestra época.
Para explicar bien es la identidad a que ponerse en situación de exponer que esta está constituida por un sistema de valores y simbología que permite acceder y actuar de cierta manera frente a diferentes situaciones del mundo en su cotidianidad.
Al decir que la identidad es un conjunto de elementos, símbolos, acciones, pensamientos estamos accediendo a que todos estos hechos se engloban dentro de una cultura sin esa cultura las actuaciones que realiza cada ser humano en cada momento ser bien totalmente distintas unas de otras puesto que las reacciones dadas, por ejemplo, en una situación en la que se juntan por una casualidad un hombre turco un instalador de gas madrid un italiano un keniano o un siglo cada uno de una manera distinta a lo otro y aunque dos personas estén mirando a la misma el pensamiento que le viene dado por su cultura, es totalmente distinto, es decir, difiere de manera total, de la persona que tiene a su lado.
Estas variaciones de pensamiento puedan venir dadas por los diversos elementos o subconjuntos que crean la pertenencia cultural, éstos pueden ser o venir dados por la clase social, la profesión, el sexo, el origen, la religión. Todos estos elementos crear en sí mismo la cultura y por lo tanto, la identidad cultural a la cual se aferra a esa persona.
No es de extrañar que las diferencias de color en la piel o de pensamiento o venidas por la religión pagar al hombre un ser racista por la cultura que se le ha inculcado desde su juventud, porque a pesar de lo que mucha gente piense, ni los animales ni los humanos nacen racistas y odiando a sus semejantes por muy distintos que parezca.